
Pumas ha decidido dar un golpe de timón y confiar en Efraín Juárez para cambiar el rumbo del equipo. Su llegada no solo es una apuesta por la juventud en la dirección técnica, sino también un guiño a su propia historia. Juárez es un hombre de la casa, formado en la cantera auriazul y parte del equipo campeón en 2009. Ahora, le toca regresar con un reto enorme: devolverle la identidad y el protagonismo a un equipo que lo necesita con urgencia.
Después de su etapa como jugador en México y Europa, Juárez se preparó como entrenador en la MLS y el fútbol belga, hasta que en 2024 tomó las riendas del Atlético Nacional en Colombia. No tardó en dejar huella, ganando la liga y la copa en poco tiempo, pero su salida abrupta por diferencias con la directiva dejó claro que no es alguien que acepte proyectos a medias. Llega a Pumas con una idea clara: construir un equipo intenso, ofensivo y competitivo.
Más allá de los sistemas tácticos, su mayor reto será recuperar el espíritu del equipo. Pumas no solo necesita ganar partidos, sino conectar de nuevo con su afición, con su esencia de cantera y garra. Juárez lo sabe. No llega con discursos vacíos, sino con la convicción de que puede hacer un cambio real. Su primera gran prueba será contra Alajuelense en la Copa de Campeones de la Concacaf, un partido que marcará el tono de su gestión.
El reto es grande, pero Juárez tiene algo a su favor: conoce lo que significa Pumas y tiene hambre de éxito. Ahora, dependerá de él, su cuerpo técnico y los jugadores demostrar que esta apuesta vale la pena. El balón ya está rodando, y la afición universitaria espera ver si este nuevo capítulo será el inicio de algo grande.
Soy @tadeosport para @informativodeportes

Deja un comentario